La desbandá. Memoria, historia, reenactment.

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El 19/02/26 un conversatorio en el Rectorado de la UMA conmemora a las víctimas de La
Desbandá, visibilizando los hechos ocurridos en la carretera de Málaga-Almería durante 7
días desde el 5 febrero de 1937, en el contexto de la guerra civil española.
Es un acto que se realiza cada año en la misma fecha, con distintos ponentes.
Este año, la compositiva de la mesa:

  • El presentador y moderador (Pepo, de la UMA)
  • Coque Arijo (director cortometraje La hora escrita)
  • Carmen Rosa García Ruiz (profesora de magisterio e investigadora)
  • Raquel Zugasti (historiadora y forma parte de la Asociación de Memoria Histórica)

Comienzan mostrando como referencia, el libro La Memoria Colectiva, (1950) del autor
Maurice Haldwachs: “Las comunidades mnemónicas dan forma a nuestra memoria”:
A diferencia de la memoria histórica,que supone la reconstrucción de las datos facilitados
por el presente de la vida social, la memoria colectiva no se interesa por datos verídicos o
irrefutables, si no por los recuerdos que son compartidos por los miembros de una
comunidad. Si varias personas lo reconocen, es parte de la memoria colectiva, dando más
valor a los relatos y experiencias personales, y el propósito es conservar la memoria, que
sea transmitida de unas generaciones a otras, recomponiendo mágicamente el pasado.
Entre estas dos direcciones de la conciencia colectiva e individual, se desarrollan las
distintas formas de memoria, las cuales cambian según las intenciones que encierran.
Esto no significa, en todo caso, que las mentes estén separadas unas de otras,
sino que la combinación de los conjuntos colectivos de los que forman parte estas
mentes define múltiples experiencias del tiempo.
Entre los días 5 y 10 febrero de 1937, desde Málaga 150.000, la mayoría civiles,
emprendían la huida a pie hacia Almería por la carretera que une ambas ciudades por la
costa. Y entre ellos también había familias de otras cuidades que habían acudido a Málaga
buscando refugio, y entraron desde la parte norte (Antequera). Fueron atacados y
bombardeados por tierra, mar y aire por las tropas franquistas, con el apoyo de italianos y
alemanes.
La única posibilidad era la salida oeste, pues las otras estaban bloqueadas por el ejército.
Algunos pocos trataron de escapar por las alpujarras.
Muchos murieron en el camino; otros, que llegaron a Almería, no tenían donde hospedarse,
fueron a vivir a las cuevas; y los que quisieron volver a Málaga encontraron sus casas
cerradas, no pudieron acceder y fueron masacrados por el ejército de Queipo de Llano.
A día de hoy, los familiares siguen buscando, y las distintas asociaciones de Memoria
Histórica trabajan para construir el mapa de fosas comunes donde poder encontrar los
restos de sus seres queridos.
La sala está casi al completo, es un acto que se realiza cada año en esta fecha para
defender la memoria de las víctimas de La Desbandá.
Sobre el nombre, algunos reivindican que se nombre como “Huía” o “Jhuía”, porque
“Desbandá” es como les nombraba Queipo de Llano en la radio, anunciando la matanza en

los días previos, con el fin de hacerles huir y asesinarles igualmente en el trayecto, en un
bombardeo planificado por el militar y aviador Carlos de Haya. -Las ponentes hacen la
analogía con las emisiones de radio actuales en Gaza para infundirles temor a los gazatíes,
por parte del estado de Israel.-
Hay asistentes de diferentes generaciones, pero sobre todo personas mayores, pero casi
todos los que aportan su testimonio, siendo un familiar o alguien cercano que presenció la
masacre. Es una charla significativa para los presentes y la carga en los relatos que cada
uno expresa es evidente, conectando con quienes escuchamos.
Se puede percibir, como algo generalizado, que no está integrado.
Coque, el director del cortometraje, muestra su incomprensión sobre las resistencias por
parte de los ayuntamientos de la provincia para posibilitarle el rodaje en el lugar donde se
produjo la masacre. Y que en cambio, al pedir ayuda fuera, ha encontrado todas las puertas
abiertas, finalmente grabando en Benidorm.
Que no es hasta 2004 que se empieza a tratar públicamente, a raíz de una primera
exposición por parte de un fotógrafo malagueño.
Se hace mención al Pacto de silencio político, reconociendo que durante la transición tuvo
sentido para liberar a muchos presos represaliados por la dictadura, pero ese silencio aún
sigue.
Denuncian que, aun siendo la masacre con más víctimas de la guerra civil, incluso más que
Guernica, aquí no se habla abiertamente. ¿Puede haber algún precedente que influya en
esta dificultad, como una forma social de la gente de este lugar?
La ponente Carmen Rosa (que enseña a los futuros maestros), así como por parte del
público, muestran varios ejemplos de lo que actualmente están llevando a cabo para
incorporar la memoria histórica en los centros educativos desde preescolar.
Comentan que en los centros educativos de infantil en Buenos Aires conocieron su forma de
implementar en el sistema educativo la memoria histórica y transmitirles a los más
pequeños quiénes fueron las madres de Plaza de Mayo.
En Málaga, las asociaciones de Memoria Histórica realizan actividades de sensibilización en
los centros educativos, además de visitar el cementerio de San Rafael. En él, una pirámide
homenajea a las víctimas del franquismo, cuyos restos se conservan en su interior y los
nombres inscritos en ella. Aquí han hallado los restos de al menos a 2840 personas
fusiladas.
Un estudiante de magisterio expresa que destapar este silencio e incorporar en la memoria
esta etapa de la historia, es una responsabilidad compartida, que nuestros predecesores no
nos lo han mostrado porque es la única manera que veían de protegernos, por lo que es
una labor intergeneracional, de aprender a preguntar y a escuchar.